Uno más y van…

Una vez más me voy de ver a River con una mezcla de indignación y preocupación. Es evidente que algo está mal, muy mal. Hoy siento que todos son responsables. Jugadores, cuerpo técnico, y dirigentes. Si estar en la B ya era un camino complicado, la falta de actitud, juego y sangre en varios jugadores lo hace aún peor.

Esta tarde volvió a ocurrir lo que ya veníamos percibiendo. River arranca como un equipo compacto, intentando abrir el marcador, de hecho hoy se puso en ventaja rápidamente. Pero como ya viene sucediendo, le hacen un gol y todo se desmorona. Y claro, si la cabeza juega una mala pasada, las piernas seguramente también lo hagan.

Preocupa pensando en que hoy comenzó la verdadera competencia. Ya no existe la excusa de partidos de verano, de preparación. La realidad del equipo de Núñez es triste para todos los que defendemos la banda roja desde la tribuna y se magnifica cuando los que deben defenderla desde el campo de juego no responden.

La actuación de esta tarde dejó al desnudo las grandes falencias de este plantel. Falta de seguridad en la valla haciendo juego con la paupérrima defensa. Carencia de ideas de los delanteros, así como también de definición frente al arco. Y un mediocampo que no hizo pie en ningún momento. Para redondear la tarde, las variantes en el banco de suplentes brillan por su ausencia. ¿Culpa del entrenador? Seguramente lo sea en gran medida.

Como vengo diciendo, el torneo es largo. Pero a no confundirse, en River ya no pueden seguir cometiéndose estos errores que tan caro venimos pagando. Es necesario entender que es urgente un cambio de mentalidad. El ascenso es algo que ansiamos todos los que llevamos el rojo y blanco a fuego en el corazón y sin dudas tanto sufrimiento merece terminar de una buena vez.